Esta semana se dio a conocer el acuerdo entre el Gobierno del presidente Gabriel Boric y la CUT (Central Unitaria de Trabajadores). Entre los aspectos preocupantes de este acuerdo, se encuentra la negociación colectiva ramal, sectorial o multinivel. Con esto, el Ejecutivo pretende permitir que sindicatos, confederaciones y centrales que representen a un área de la economía, puedan negociar y obtener de varios empleadores esos beneficios colectivos. El problema es que esta negociación desconoce que las empresas, a pesar de pertenecer a un mismo sector, se estructuran de distinta forma, tienen costos distintos y márgenes de utilidades muy diferentes, por lo que no pueden ofrecer lo mismo a sus trabajadores. El resultado de una negociación por rama dañaría gravemente la economía, su crecimiento y el bienestar de los trabajadores y empresarios. Pero la ideología pesa más y este anuncio aumenta la conflictividad laboral y la falta de certeza jurídica. Nuevamente, el Gobierno NO hace la pega y sigue yendo en la dirección contraria…