En marzo hubo una disminución de un 27% en los nacimientos respecto del mismo mes del año pasado. ¿Qué hemos hecho como sociedad? ¿Están preocupadas nuestras autoridades? Ya no solo se trata de impulsar políticas públicas para revertir la tendencia, sino que se ha impuesto un modelo de vida donde los hijos tienen cada vez menos espacio. Los chilenos no quieren tener hijos y, cuando deciden hacerlo, tienen un único hijo y solo una vez cumplidas una serie de metas anteriores, que incluyen viajes, estabilidad económica, emocional y laboral, entre otros factores, todos muy entendibles, pero con el foco puesto en el “yo”. Lamentablemente, estamos en el mismo nivel, e incluso peor, que muchos países europeos. Lo veíamos venir, pero no nos hemos ocupado del problema. Cierto es que siempre es momento de empezar, pero en este tema los efectos de las medidas son a mediano y largo plazo.